Transitando entre las tinieblas, fluctuando entre el deseo y la contención, divagando en las sombras.
Viene tu imagen a mí mente, tus ojos, tu mirada, tu boca…
Sube mi fiebre, sonrío sin darme cuenta. Sí, lo reconozco, me gustas más de lo que yo quisiera.
Te anhelo, me encanta sentir el latido de tu corazón, tu respiración y la mía sincronizadas.
Tu forma de mirarme….mirarte….
Me turbas, me perturbas.
Me encanta el contacto de tu piel sobre la mía.
Tu aliento en mi nuca. Tu boca en mi cuello, tus dientes mordiendo mi yugular…
Se me acelera el pulso, mi corazón amenaza con salir del pecho. Bésame. Qué se pare el tiempo, pégate a mí, que no pueda pasar ni el aliento de un gorrión.
Te deseo, me humedezco de pensar en ti.
Necesito tu contacto , el roce de tus dedos recorriendo mi cuerpo.
Sentir el tibio escalofrío del deseo que recorre mi columna como un rayo.
Has despertado a la fiera de la lujuria que estaba encerrada bajo los candados de perjuicios acumulados en una vida.
Nuevos sentimientos, sensaciones nuevas por explorar, contigo de guía en territorios desconocidos.
Tus susurros en mi oído despiertan rumores de pasiones dormidas.
Bésame, muérdeme…
Bailemos, pega tu cuerpo a mí espalda, agarra mi cintura y que tú cadera marque el ritmo de la música que suena en nuestras almas.
Roza mi culo, déjame sentir cómo te electrificas tú también. Quiero notar tu calor .
Había vuelto a morir, a enfriar el corazón,a tenerlo debajo de otras cosas, tareas, ideas, calentito pero dormido.
Pero llegaste tú…

Deja un comentario